Devocional diario

Un tiempo para encontrarte con el Espíritu Santo, y salir transformado de su presencia.

Solo debes seguir los pasos

Añade aquí tu texto de cabecera

1. Empieza adorando a Dios

Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre. (Salmos 100:4)

Cuando adoras y cantas a Dios, guiado por el Espíritu Santo, empiezas a entrar poco a poco en su presencia, por eso tomate ahora un tiempo para adorarle y glorificarle, no pienses en pedir en este momento, solo derrama todo tu ser delante de Él. Para ello puedes ayudarte con la siguiente adoración que encontrarás en este video.

2. Lee la Biblia

2. Lee la Biblia

Aquí tienes unos capítulos de la Biblia para que los puedas leer.

Romanos 13

1Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.
2De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.
3Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;
4porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.
5Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.
6Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo.
7Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.
8No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
9Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
10El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.
11Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
12La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.
13Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia,
14sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.


Copyright © 1960 by American Bible Society (http://www.americanbible.org)

Éxodo 12

La Pascua

1Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:
2Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año.
3Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.
4Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero.
5El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.
6Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.
7Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.
8Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.
9Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas.
10Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.
11Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.
12Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.
13Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.
14Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.
15Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel.
16El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer.
17Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua.
18En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.
19Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será cortado de la congregación de Israel.
20Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura.
21Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua.
22Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.
23Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.
24Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre.
25Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, guardaréis este rito.
26Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?,
27vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró.
28Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así, como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón.

Muerte de los primogénitos

29Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.
30Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto.
31E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová, como habéis dicho.
32Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí.
33Y los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra; porque decían: Todos somos muertos.
34Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en sus sábanas sobre sus hombros.
35E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos.
36Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.

Los israelitas salen de Egipto

37Partieron los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños.
38También subió con ellos grande multitud de toda clase de gentes, y ovejas, y muchísimo ganado.
39Y cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios, no habían tenido tiempo ni para prepararse comida.
40El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue cuatrocientos treinta años.
41Y pasados los cuatrocientos treinta años, en el mismo día todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto.
42Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel en sus generaciones.
43Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Esta es la ordenanza de la pascua; ningún extraño comerá de ella.
44Mas todo siervo humano comprado por dinero comerá de ella, después que lo hubieres circuncidado.
45El extranjero y el jornalero no comerán de ella.
46Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne fuera de ella, ni quebraréis hueso suyo.
47Toda la congregación de Israel lo hará.
48Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.
49La misma ley será para el natural, y para el extranjero que habitare entre vosotros.
50Así lo hicieron todos los hijos de Israel; como mandó Jehová a Moisés y a Aarón, así lo hicieron.
51Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.


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3. Pan diario: Acércate al trono de la gracia

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. (Hebreos 4:16)

La biblia nos invita a que nos acerquemos a Dios, pero no nos dice que nos acerquemos de cualquier manera, sino que lo hagamos con confianza, ya que muchas veces podemos llegar a sentir miedo al acercarnos a Dios a causa de nuestros pecados, pero debes entender que Él nos ama, por eso dice que nos acerquemos con confianza. Pero hay algo sorprendente en este versículo y es la figura del trono de Dios, ya que el trono es el lugar desde donde Dios juzga, es decir, desde ahí Él emite sus justos juicios, sin embargo, este versículo nos dice que su trono también es un trono de gracia, por eso nos dice que vayamos a Él confiados, ya que cuando nos acercamos a su trono podemos sentir el temor de ser juzgados por nuestros pecados, pero si has puesto tú confianza en Jesús, quiero decirte que todos tus pecados han sido perdonados, a eso se le llama gracia, es decir, hemos recibido un favor no merecido. Por eso, hoy te invito a que te acerques a Dios porque Él te está esperando con los brazos abiertos, deseando sanarte, consolarte, ayudarte y muchas más cosas que Él tiene preparadas para ti.

4. Termina orando a Dios

Orar es hablar con Dios, por eso aprovecha este momento para orar lo que el haya puesto en tu corazón mientras le has estado adorando, o mientras has leído la biblia, o también puedes orar por la enseñanza que has aprendido hoy. Te dejo aqui un video con musica de adoración instrumental para ayudarte en este tiempo de oración.

Esperamos que este devocional haya sido de bendición para ti

¡HASTA MAÑANA!